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Vitamina C contra el cáncer 09 octubre  

Vitamina C contra el cáncer

Dado que la Vitamina C y la terapia en si no son patentables por sus bajos costos, a ningún gran laboratorio le interesa este tema.

 

LA VITAMINA “C” ENDOVENOSA, destruye las células cancerosas al provocar la producción de peróxido de hidrógeno el cual se ocupa de destruirlas mediante la generación de radicales libres"

En las conclusiones del estudio: "Concentraciones farmacológicas de Ascorbato de sodio matan selectivamente las células cancerosas", se menciona que la Vitamina C actúa como una pro-droga que inunda los tejidos cancerosos de Peróxido de Hidrogeno. Este trabajo fue publicado en septiembre 2012 en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' y su conclusión no puede ser más claras: "Los datos de la investigación nos indican que el Ascorbato de Sodio (una sal de la Vitamina C) en concentraciones solo logradas mediante su administración intravenosa, puede ser una pro-droga que favorezca la formación de H202 (peróxido de hidrógeno) y a través de la sangre esta sustancia llega a los tejidos y destruye selectivamente las células cancerosas. Estos resultados dan pues plausibilidad a la aplicación intravenosa del Ascorbato de Sodio en el tratamiento del cáncer.

Pero también se le ha encontrado que la Vitamina C tiene implicaciones inesperadas en el tratamiento de infecciones donde el peróxido de hidrógeno puede ser beneficioso". La investigación ha estado impulsada por el doctor Mark Levinee -director de la sección Molecular y de Nutrición Clínica del National Institute of Diabetes, Digestive and Kidney Diseases- quien ya en el año 2.000 consiguió que se revisaran las dosis máximas recomendadas de ingesta diaria de Vitamina C y gracias a ello se aumentó en el caso de los hombres de 60 a 90 mg y en el de las mujeres de 60 a 75 mg. Aunque su recomendación fue del doble: 200 mg diarios.

En sus trabajos Levinee había comprobado que si bien la absorción de Vitamina C alcanza siempre un punto de saturación en el intestino cuando es ingerida oralmente, no ocurre lo mismo cuando es administrada directamente en la sangre: "1 gramo de Vitamina C administrado de forma intravenosa -explica Levinee- produce una concentración 25 veces mayor en el torrente sanguíneo que si esta misma dosis se administrara por vía oral. Levinee y su equipo pensaron entonces que con la Vitamina C podía ocurrir lo mismo que con algunos antibióticos que son pobremente absorbidos cuando se administran por vía oral mientras que por vía intravenosa son mucho más efectivos.

Y a fin de comprobar qué efecto tendría la Vitamina C en altas dosis sobre las células cancerosas usaron "in vítro" distintas líneas de células tumorales a las que hicieron llegar una elevada dosis (en una cantidad que sólo podría conseguirse en el organismo administrándola directamente en sangre).

Y lo que comprobaron es que la Vitamina C "¡no afecta a las células sanas y, sin embargo, mata las células cancerosas". Posee pues "acción selectiva". Algo que desde luego no se puede decir de los medicamentos quimioterapéuticos. Cabe agregar que según sus investigaciones la Vitamina C lleva a la formación del peróxido de hidrógeno -una sustancia química utilizada de forma natural por nuestro sistema inmune- siendo éste al parecer el que realmente elimina las células cancerosas.